¿Cómo marcha el financiamiento a los sectores productivos en el país?

En el primer cuatrimestre de este año, 70 de cada cien pesos en créditos de la banca privada se otorgaron a los sectores productivos. El monto global fue de RD$149,471 millones con una tasa de crecimiento de 3.26% frente al año 2017. Los reportes de la Superintendencia de Bancos (SIB) indican que se otorgaron 421 mil nuevos créditos a los sectores productivos durante el primer cuatrimestre del año 2018.

Durante el año 2017 la banca comercial prestó al sector de la producción RD$486,076.6 millones, casi un 7% más que en 2016. Sin embargo, esas estadísticas del Banco Central citadas por el periódico eldinero.com.do revelan que los créditos otorgados a la pequeña y mediana empresa se redujeron en un 10% pasando de RD$24,219.6 millones en 2016 a tan solo RD$21,762.1 millones en el 2017.

A pesar de lo anterior, al año 2017 República Dominicana contaba con la cartera de créditos más grande  con más de US$662.72 millones, de un total de US$2.150 millones que se prestan a este sector en la región de acuerdo con el boletín número 10 del Observatorio de MIPYMES del Ministerio de Industria y Comercio dedicado al “Acceso al Crédito y Financiamiento en las MIPYMES en La República Dominicana”.

Sin embargo, este estudio también revela que, aunque la situación ha mejorado, un porcentaje importante de empresarios de pequeñas y medianas empresas sigue acudiendo a prestamistas personales para financiar sus proyectos.

Es evidente que hay recursos disponibles, sin embargo no necesariamente están las condiciones propicias para el financiamiento del sector productivo.

Recientemente, el presidente de la Asociación de Industrias, el empresario Campos de Moya, habló sobre el financiamiento y las condiciones que necesitan los empresarios al exponer sobre las trabas que restan competitividad a la industria local durante un almuerzo de la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana: “falta financiamiento de largo plazo, para las exportaciones y para la adquisición de maquinarias; la ausencia de recursos y programas del Estado para la promoción de la innovación, investigación y desarrollo”, entre otras.

Es evidente que hay recursos disponibles, sin embargo no necesariamente están las condiciones propicias para el financiamiento del sector productivo.

BANDEX será la respuestas a muchas trabajas en el financiamiento productivo

Desde el Estado, el gobierno ha delineado una serie de políticas y ha puesto en marcha un paquete de programas tendentes a reforzar la oferta e incentivar la demanda de créditos por parte del sector exportador y sus suplidores, en especial para las MIPYMES. BANDEX es una de esas políticas directas para fomentar las exportaciones.

La transformación del viejo BNV en lo que hoy es BANDEX es el resultado de las políticas del Gobierno para dar respuestas a las preocupaciones del sector industrial, de las PYMES y de todo el sector exportador.

En una historia de apenas dos años, BANDEX muestra la fortaleza necesaria para ser una opción de fomento y de financiamiento a largo plazo, con tasas competitivas y programas de garantías y otros productos en las condiciones propicias para apoyar a la producción con vocación exportadora.

Enfoquemos tan solo dos programas, banca de segundo piso, ya lista, y factoring internacional en proceso avanzado para salir al mercado a principios del próximo año.

BANDEX, como banca de segundo piso, ofrece recursos financieros a las empresas exportadoras a través de las distintas Entidades de Intermediación Financiera (EIF), fortaleciendo la competitividad de las cadenas de exportación dominicanas. Este canal permite una mayor penetración en el mercado gracias a la sinergia con las EIF, facilitando atender a un notable número de empresas del sector exportador sin necesidad de que el BANDEX cuente con una gran infraestructura a nivel nacional.

Dentro del segundo piso, se pueden utilizar distintos productos financieros para canalizar los recursos de la forma más conveniente según las necesidades del sector exportador. Hablamos de productos dirigidos a trasladar recursos financieros al primer piso, productos cuya finalidad sea la disminución de riesgos en primer piso, productos que faciliten la operatividad de operaciones financieras en primer piso, productos que contribuyan a generar estructuras de cash-flow adecuadas para la actividad del beneficiario final o cualquier otro tipo de producto financiero dirigido al primer piso y cuyo objetivo último sea el fortalecimiento del sector exportador nacional.